Por apróximadamente 150€ puedes adquirir esta cámara todoterreno (pero de verdad).
En unas reducidas dimensiones (12cm x 6cm x 4cm) cuentas con un sensor VGA CMOS de 640×480 pixels, que esta bastante bien para grabaciones “suicidas”. Puedes almacenar tus videos en tarjetas SD de hasta 2Gb, y después puedes pasarlos al ordenador por USB, o verlos en la televisión mediante la salida A/V de la que dispone.
Si queréis más excusas para comprarla, el paquete incluye un adaptador para acoplarla al manillar de la bici, otro para acoplarla a un casco, y tambien incluye un par de velcros para acoplarla donde te salga de los coj***s.
Por cierto, otra buena excusa: funciona con un par de pilas AA.
Via: Pixel&Dixel



